Días o momentos

Hoy es uno de esos días y no sé, si es todo el día o solo el momento, tengo uno de esos momentos (y o tal ves día),  en los que quiero renunciar. Renunciar de este trabajo con los jefes más difíciles del mundo. Hoy, no quisiera ser mama, hoy quisiera estar acostada en mi cama y no moverme.
En este momento quisiera salir corriendo y gritar. En este momento me encantaría sentirme libre. Sentirme otra vez yo. No tener la enorme responsabilidad de que, no solo sobreviva cada día ese pequeño humano que insiste en comer cosas del piso, pero que aparte de eso sea una buena persona, aprenda, haga pipí dentro de la taza, duerma, no tenga vicios y no embarace o se embarace antes de los 20. Hay días que ya no sé quién soy, hay días que no me encuentro, hay momentos y hay días. La responsabilidad me abruma, la repetición de mami, mami a la 20 potencia por minuto. Las decisiones constantes. Los berrinches. Las exigencias y demandas de dictadores de 3 años.

Y seguro qué hay días y momentos que pienso que ser mamá es lo más hermoso, que amo a mis hijos con locura y que son maravillosos. Pero hoy, en este momento quisiera renunciar y sabes que? Está bien! No somos perfectas.
Somos mamás

Somos humanas 

Somos sensibles 

Somos malas 

Somos las mejores 

Somos personas…

Que cuidan, encaminan y educan personas y hacemos lo mejor que podemos todos los días y en todos los momentos y sabes que? hay días que por más que intento no me sale lo mejor y sabes que? No pasa nada, tengo mañana para seguir tratando. Así que tú, mamá, que ves a otra mamá, y claro que sabes que se siente esto, todos los días y momentos, lo más alto y lo más bajo de la maternidad. No la juzgues, todas hemos estado ahí y siempre hay un momento o un día que realmente te gustaría ser otra cosa y no mamá y se vale. 

Date permiso y libérate por qué sabes que, mañana y pasado seguirás siendo mamá y si te das permiso hoy, de querer renunciar, aunque no lo hagas, mañana lo harás mejor y seguirás intentando y volverás a respirar antes de reaccionar y tendrás más paciencia. Esa mamá que ves que hornea pasteles también ha querido renunciar, y esa que los hace reír y les hace cosquillas? También, la que no sabe cocinar, la que tiene quien la ayude, la que tiene esposo y la que no, la que se levanta en la noche y la que da pecho, la que da mamila la que trabaja y la que no,  la que es psicóloga y la que es maestra, también. Y asi todas en alguna medida o forma nos hemos sentido similar, así que, déjate sentir, puedes equivocarte, puedes fallar, no eres perfecta eres humana, eres mamá, y si en algún momento te sientes mala mama… te digo algo, eres muy buena mama! Criar pequeños humanos es agotador date un respiro, mañana intentaras con más ganas. Mañana será otro día. Mañana será un buen día. Y habrá mejores días y momentos.


Por Pamela Figueroa Gimbernat